En Hospital Polar San Isidro, brindamos un servicio de otorrinolaringólogo, destacando por nuestra calidez y excelencia médica. Contamos con expertos de gran trayectoria para cuidar oído, nariz y garganta al detalle. Nuestro compromiso es ofrecerte atención profesional, garantizando tu salud y bienestar.
En Hospital Polar San Isidro, entendemos que cuidar de tu salud es esencial para tu bienestar. Para ayudarte a resolver las dudas más comunes, hemos preparado esta sección con las preguntas frecuentes que recibimos en nuestra consulta.
El otorrinolaringólogo trata condiciones del oído, nariz, garganta y cuello. Entre las más comunes están: otitis, pérdida de audición, vértigo, tinnitus (zumbidos), rinitis, sinusitis, pólipos nasales, amigdalitis, laringitis, disfonías, ronquidos, apnea del sueño, cuerpos extraños en oído/nariz/garganta, y patología oncológica de cabeza y cuello.
Debes acudir si presentas dolor de oído persistente, pérdida de audición repentina o progresiva, zumbidos, vértigo o mareos, sangrado nasal recurrente, congestión nasal crónica, pérdida de olfato, dolor de garganta que no mejora, dificultad para tragar, ronquidos fuertes, cambios en la voz que persisten más de dos semanas, o si sientes bultos en el cuello. También ante sospecha de cuerpo extraño en estas áreas.
El otorrinolaringólogo es un médico cirujano que diagnostica, trata y opera afecciones del oído, nariz y garganta, incluyendo causas médicas de pérdida auditiva. El audiólogo es un profesional de la salud no médico que se especializa en evaluar la audición, realizar audiometrías y ofrecer soluciones de rehabilitación auditiva como audífonos. El otorrino puede derivarte al audiólogo para rehabilitación, mientras que el audiólogo te derivará al otorrino si detecta una patología que requiere tratamiento médico o quirúrgico.
La apnea del sueño es un trastorno en el que la persona deja de respirar repetidamente mientras duerme. La forma más común es la obstructiva, causada por obstrucción de la vía aérea (tabique desviado, hipertrofia de amígdalas, sobrepeso, etc.). Sus síntomas incluyen ronquidos fuertes, despertarse ahogándose, dolor de cabeza matutino y somnolencia diurna. El tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida, uso de CPAP, férulas mandibulares o cirugía según la gravedad y causa. Es importante tratarla porque aumenta el riesgo de hipertensión, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
La amigdalitis viral se trata con reposo, hidratación, analgésicos y gárgaras con agua salada; la bacteriana requiere antibióticos. En casos recurrentes (más de 7 episodios al año) o complicaciones, se puede indicar amigdalectomía. La sinusitis aguda suele resolverse sola en unos días con descongestionantes, corticoides nasales y aerosoles salinos; los antibióticos solo se usan si hay infección bacteriana confirmada o síntomas graves que empeoran. La sinusitis crónica (más de 3 meses) puede requerir tratamiento quirúrgico.
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